InicioNoticiasMéxicoInfluencers en la mira: la narcocultura encuentra un nuevo escenario en las...

Influencers en la mira: la narcocultura encuentra un nuevo escenario en las redes sociales

La exposición digital y el uso de algoritmos han permitido que la narcocultura se transforme, convirtiendo la visibilidad en redes sociales en un factor de riesgo para creadores de contenido en México. Entre 2024 y agosto de 2026, al menos 19 influencers han sido víctimas de asesinatos en el país, evidenciando cómo la vida pública en plataformas como TikTok o Instagram puede atraer la violencia criminal.

El fenómeno, que antes se limitaba a corridos y medios tradicionales, ha mutado hacia un modelo donde los criminales utilizan la notoriedad de los «likes» para proyectar poder. En Sinaloa, el epicentro de la violencia tras la caída de Ismael «El Mayo» Zambada, se registraron ocho de estas muertes, afectando incluso a personas que no tenían un vínculo directo con el crimen organizado.

Violencia transmitida en tiempo real

La naturaleza de las redes sociales, que exige mostrar rutinas, ubicaciones y lujos para mantener la audiencia, ha facilitado que los agresores localicen a sus víctimas. Un caso emblemático fue el de Valeria Márquez, quien fue asesinada en Zapopan mientras realizaba una transmisión en vivo; miles de personas presenciaron el ataque en directo.

Del mismo modo, el asesinato de César Daniel Nolazco Gastélum, conocido como «Cesarín», ocurrió durante una transmisión en vivo en Culiacán el pasado 4 de agosto. Sobre este caso, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reportó que tras labores de inteligencia se logró localizar en Puebla a Jesús Alberto «N», presunto responsable del crimen, tras un enfrentamiento con agentes federales que dejó un muerto y dos detenidos.

La propaganda y el peligro de la exposición

La violencia también se ha manifestado mediante propaganda física y digital. En enero de 2025, se distribuyeron volantes en Culiacán con nombres y fotos de figuras públicas, entre ellas músicos y empresarios, presuntamente vinculados a facciones del Cártel de Sinaloa. Entre las víctimas de este clima de persecución se encuentran figuras como Gail Castro, hermano del youtuber Markitos Toys, y Camilo Ochoa, conocido como «El Alucín».

Este nuevo escenario demuestra que la necesidad de reconocimiento de los grupos criminales ha encontrado en el teléfono celular una herramienta de difusión inmediata, donde la representación del éxito —dinero, armas y poder— se pone al alcance de millones de jóvenes sin necesidad de campañas publicitarias tradicionales.

NOTICIAS RELACIONADAS

Deje una respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más Populares

Comentarios Recientes