El gobierno de China lanzó fuertes críticas contra Japón y Estados Unidos, señalando que el reciente pacto entre ambas naciones para la producción de misiles pone en riesgo la estabilidad y la paz en la región. La controversia surgió tras el anuncio de que se instalarán infraestructuras en territorio japonés para el ensamblaje de armamento avanzado.
Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Exteriores de China, señaló en una conferencia de prensa que estas acciones representan un desafío al orden internacional establecido tras la guerra. Según el funcionario, las medidas tomadas por el gobierno japonés exceden los límites del Derecho Internacional y las normativas internas bajo la justificación de enfrentar amenazas externas.
Detalles del acuerdo militar
El conflicto diplomático se desató luego de que el ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, y el titular del Pentágono, Pete Hegseth, informaran en una cumbre de la ASEAN sobre la creación de una planta en Japón. Esta instalación tendrá como objetivo el ensamblaje final y la realización de pruebas de verificación para misiles aire-aire de alcance medio avanzado, conocidos como AMRAAM.
Guo Jiakun enfatizó que este tipo de acuerdos
«no debe dirigirse contra otros países ni perjudicar los intereses de terceros»
, instando a los demás países del mundo a vigilar de cerca y frenar estas actividades.
Contexto de la reducción de armamento en EE. UU.
Este movimiento estratégico ocurre en un momento donde Estados Unidos enfrenta una baja considerable en sus inventarios de misiles, debido principalmente a la situación de conflicto con Irán. Analistas han observado que esta reducción afecta notablemente sus reservas de interceptores SM-3, lo que impulsa la necesidad de nuevas alianzas de producción.
