El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, visitó a activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos en el puerto de Ashdod y difundió un video donde aparecen maniatados y hacinados en el suelo mientras él se burla de ellos. El material, compartido en la red social X, muestra al funcionario sonriente diciendo «¡Bienvenidos a Israel!» mientras ondea una bandera nacional y a sus pies se observa a decenas de activistas arrodillados, con las manos esposadas a la espalda y la cabeza apoyada en el suelo, mientras suena el himno de Israel.
Condena interna y denuncias de maltrato
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condenó la manera en que Ben Gvir trató a los activistas en el video, afirmando que «no se ajusta a los valores y normas de Israel». Netanyahu dio instrucciones para que los activistas sean deportados «lo antes posible». Por su parte, el ministro de Exteriores, Gideon Saar, calificó la acción como una «vergonzosa actuación».
El centro legal Adalah, encargado de la defensa de los activistas, denunció en un comunicado lo que califica como una «política criminal de abuso y humillación». El texto señala que estos eventos ocurren después de que Adalah documentara patrones similares de maltrato en misiones anteriores de la flotilla, por las cuales Israel no rindió cuentas, y llamó a la comunidad internacional a tomar medidas.
Detalles del operativo y antecedentes
En las imágenes del video también se observa a Ben Gvir diciendo «así es como debe ser» al ver cómo conducen a los detenidos con la cabeza gacha. Se escucha la voz de un hombre diciendo «el objetivo aquí es asegurar que no hay personas en el proceso» mientras policías, con el rostro cubierto, hacen caminar a los detenidos agachados, agarrándolos por la cabeza. En otra secuencia, un agente reduce y agarra por la cabeza a una mujer que grita «¡Libre Palestina!» cuando pasa Ben Gvir, y la empuja hacia el suelo.
Los alrededor de 430 activistas, detenidos por Israel en aguas internacionales, se encuentran en el puerto de Ashdod, desde donde podrán ser deportados directamente o trasladados a prisiones israelíes como la de Ketziot, en el desierto del Néguev. Ben Gvir, quien también está a cargo de la Policía israelí, ya había visitado a activistas de flotillas anteriores. En octubre de 2025, acudió a la prisión del Néguev donde fueron enviados cerca de 400 de ellos; en esa ocasión, varios activistas deportados a Turquía denunciaron haber sido mantenidos con las manos atadas y sin acceso a agua ni alimentos durante entre 36 y 40 horas.
El gobierno israelí sostiene que la misión de la flotilla, que busca entregar ayuda humanitaria a Gaza y romper el bloqueo marítimo impuesto desde 2007, constituye un apoyo al grupo islamista Hamás. En su mensaje, Netanyahu afirmó que «Israel tiene todo el derecho a impedir» que estas flotillas, a las que tacha de «provocadoras de simpatizantes terroristas de Hamás», entren en lo que califica como «aguas territoriales» de Israel.
