El huracán Karina se intensificó este lunes 31 de agosto hasta alcanzar la categoría 4 en el océano Pacífico. Pese a su fuerza, las autoridades meteorológicas confirmaron que el fenómeno se desplaza lejos de las costas mexicanas, por lo que no se prevén impactos directos en el territorio nacional.
El sistema, que pasó de tormenta a huracán durante el domingo, se localiza actualmente a 642 kilómetros al oeste-suroeste del extremo sur de la Península de Baja California. El fenómeno avanza hacia el oeste a una velocidad de 15 km/h y registra rachas de viento de hasta 280 km/h.
Pronóstico y trayectoria
De acuerdo con la escala de Saffir-Simpson, un huracán de esta categoría tiene potencial de ser catastrófico; sin embargo, las proyecciones indican que Karina no tocará tierra. Se espera que mantenga su nivel de categoría 4 hasta el mediodía del martes 1 de septiembre, momento en que se ubicará a unos 840 km al suroeste de Punta Eugenia, en Baja California Sur.
Aunque el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió que el fenómeno podría generar marejadas en el suroeste de México, la Península de Baja California y posiblemente en California durante los próximos dos días, no existen avisos de vigilancia activos ni se considera una amenaza inmediata para estas zonas.
Postura de las autoridades mexicanas
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Servicio Meteorológico Nacional descartaron cualquier afectación para México. Esto se debe a que el centro del huracán se mantiene distante de las costas, situándose a 1,640 km al oeste-suroeste de Cabo San Lucas.
Debido a que el desplazamiento del sistema es hacia el oeste, alejándose constantemente de las costas del país, las autoridades mexicanas no han emitido recomendaciones de protección civil para la población.
